Capítulo 32. Haz las maletas. Te vienes conmigo
— No sabes lo que me alegra escuchar eso, Sofía Thorn, porque a partir de ahora, no habrá poder humano que me aleje de ti. ¿Entiendes eso?
Sofía pasó un trago, atrapada en sus ojos, y asintió de forma mecánica.
Marcus sonrió, acortó la distancia que los separa y tomó sus mejillas antes de capturar su boca con la suya.
Sofía gimió en respuesta, y lo rodeó del cuello alzándose en puntillas.
Se besaron con desesperación, moviéndose por la sala como si el tiempo se hubiera detenido. Marcus la levant