Extra 3. Hugo y Oliver
La enfermera cerró la puerta de la habitación con suavidad, dejando un silencio pesado y frío que envolvía a Oliver. Su rostro pálido, los párpados caídos, revelaban el agotamiento de semanas sin dormir, sin comer… había dejado de ser él mismo. Ahora tumbado en aquella cama con una herida a un costado de su cuerpo, gravemente lastimado.
— ¿Va a estar bien? — la ahora reconocida voz del hombre del otro lado tomó a la enfermera por sorpresa.
— ¿Otra vez usted? No entiendo como no lo han sacado de