Extra 2. Marcus y Sofía
El sol se filtraba por los grandes ventanales del baño principal, inundando la habitación con una claridad suave, casi dorada. La tina blanca, rebosante de agua tibia y pétalos de rosa, se encontraba en el centro, y Sofía, con el rostro perlado en sudor, respiraba con fuerza, aferrada a las manos de su partera y de Marcus, que no se movía de su lado ni un segundo.
— Ya casi, amor. Solo un poco más — murmuró Marcus, besando su frente empapada—. Eres increíble. Lo estás haciendo perfecto.
Sofía so