El aire en las "Dustlands" no se respiraba; se masticaba. Era una mezcla espesa de arena roja y partículas de metal pulverizado que se filtraba incluso a través de las costuras de los trajes térmicos.
Tras dejar atrás las ruinas de Illinois, el paisaje se había convertido en un océano de dunas estáticas, donde los únicos restos de la humanidad eran los esqueletos de los antiguos postes eléctricos que se alzaban como crucifijos oxidados.
Llevamos tres días sin ver una señal de vida, ni siquiera