La victoria sobre Alistair Vance había dejado un eco de triunfo en las oficinas del Grupo Montes, pero dentro de la residencia de Kensington, el ambiente estaba lleno de profunda reflexión.
La lluvia de Londres, persistente y rítmica, golpeaba los cristales de la biblioteca donde Valeria revisaba los informes finales de la expansión empresarial.
La empresa Phoenix había conquistado el mercado británico, pero su corazón seguía siendo un territorio en disputa, lleno de cicatrices que ningún númer