El jet privado de los De la Cruz atravesó las nubes negras sobre el Mar Mediterráneo. En la cabina lujosa pero apretada por la tensión, Sebastián se sentó frente a Valeria. Mateo dormía en el sofá de la cabina, agotado después de la batalla digital en la mansión, pero sus manos aún abrazaban la tableta como si fuera su última defensa.
Sebastián miró las coordenadas en la pantalla de su móvil. Una antigua villa en la Toscana. El mismo lugar mencionado en los documentos de nacimiento "falsos" que