Sebastián De la Cruz no era un hombre que creyera en las coincidencias. En el mundo de los negocios, una coincidencia era simplemente una estrategia que aún no habías comprendido. Por eso, cuando su equipo de seguridad le informó que Valeria Montes visitaba con frecuencia la "Academia Internacional de Excelencia", una de las escuelas primarias más prestigiosas y herméticas de Madrid, algo en su instinto se activó.
¿Registros de inscripción?preguntó Sebastián por teléfono, mientras conducía su d