La atmósfera en la Torre Cristal se había vuelto densa, casi irrespirable para aquellos que conocían los secretos que se ocultaban tras las paredes de cristal blindado.
Valeria Miller revisaba los protocolos de seguridad por tercera vez en una hora, sintiendo una inquietud que sus sensores biométricos no lograban calmar.
Aunque Bruno Vales le aseguraba que el rastro de la manipulación genética de Mateo había sido borrado de todos los servidores externos, Valeria detectaba una sutil anomalía e