El cielo del Sahara, que suele ser implacable, ahora parece aún más aterrador.
La red de luz proyectada por los satélites de Isabella crea patrones geométricos que cubren el sol, haciendo que el día se sienta como un crepúsculo interminable y frío. En todo el mundo, pantallas de televisión, letreros publicitarios digitales e incluso sistemas de navegación de aviones solo muestran una imagen: el rostro simétrico de Isabella con una sonrisa fría.
"La humanidad necesita orden", resonó la voz de I