CAPÍTULO 27: ALMAS FUSIONADAS
KRUL
Leyla lo toma con ambas manos. Sus dedos rozan los míos y siento una descarga eléctrica recorrer mi brazo, subiendo por mi columna. Bebe el líquido denso sin apartar los ojos de los míos, tragando mi esencia. Al instante, veo cómo sus pupilas se dilatan hasta cubrir casi todo el verde de sus iris. Su corazón empieza a latir con una violencia que yo puedo escuchar desde donde estoy; es un tambor de guerra golpeando en su pecho. Su piel empieza a calentarse,