CAPÍTULO 29: CENIZAS DE ARANDHIA, SANGRE DE VARGHEIM
LEYLA
Cuando doblo una esquina, el corazón se me detiene al ver a un grupo de orcos. Si creía que los lobos eran grandes bestias de músculo, estos parecen tener músculos sobre músculos; una masa de carne de distintos tonos de gris, con mandíbulas fuertes que parecen desencajadas debido a los dos colmillos inferiores que sobresalen de sus bocas. Sus armaduras, forjadas en un extraño metal negro, brillan bajo la luz de las antorchas mientras m