Mundo de ficçãoIniciar sessãoMe puse en pie, ayudando a Damián a levantarse. Él se apoyó en mí, su brazo rodeando mi cintura con una fuerza que me recordaba que, aunque herido, seguía siendo un depredador. Valerius se mantuvo firme, su presencia fría actuando como un recordatorio de que el mundo de la escarcha no aceptaría este nuevo equilibrio tan fácilmente.
—La Fuente está sellada, pero el nexo se ha desplazado —continuó Valerius, dando un paso hacia mí. Su mano buscó mi otra muñeca, y el frí






