Pasé las últimas horas de la noche y la madrugada planeando la salida que teníamos programada, había un embarque de víveres que ya teníamos apalabrado con una aldea no muy lejos de aquí, solicitaron algunas pieles y armamentos a cambio de alimentos.
Salí muy temprano del castillo para verificar que tuviésemos todo listo para hacer el intercambio, los habitantes de esta aldea pronto viajarían hacia las costas, así que era imperioso acudir cuanto antes a la cita.
Una vez que el cargamento estuvo