La simple idea de que Ailén fuera como su prima, interesada, me hacía sentir en verdad mal; molesto… dolido…
Al llegar a la habitación me deje caer mi ropa al suelo y me apresure a darme un baño, necesitaba poner en orden mis emociones y mis pensamientos. Mientras el agua dejaba caer el agua a chorros por mi cuerpo, poco a poco comencé a pensar en las diferencias entre ambas y aun sabiendo que había varias, todavía me sentía un tanto inquieto.
Sali del baño enredando una toalla en mi cintura