Mundo ficciónIniciar sesiónMiro a Henry, luchando con ese impulso que me grita salir corriendo, buscar a Clío y soltarle todo de inmediato, porque sé que primero tengo que pensar en cómo protegerla. Mi corazón duele al imaginar su reacción y, peor aún, su decepción.
—Lo digo en serio, Lúa, créeme. Lo escuché con mis propios oídos y creí que, en verdad, el hijo de Clío era de Brayan —siguió contando Henry,






