Mundo de ficçãoIniciar sessãoLo miré, sosteniendo la respiración. Era la pregunta que había evitado desde que todo esto se reabrió como una herida que nunca terminó de cicatrizar. Pero ahora, frente a él, sabía que no podía seguir huyendo.
—No pudiste saberlo —respondí, y mis propias palabras me sorprendieron. Nunca había sido fácil para mí justificar el dolor que sentí durante esos años, pero en ese momento






