286. CONTINUACIÓN
Quiero gritarle que no lo entiende, que no puede imaginarse lo que siento. Pero no puedo contradecirlo. Me aparto de su abrazo lo suficiente para mirarlo a los ojos, buscando las respuestas que necesito, pero solo encuentro temor reflejado en ellos, tan grande como el mío.
Elliot da un paso hacia nosotros, manteniendo su distancia, pero la intensidad en su mirada es innegable.
—Ya me he encargado en parte de eso, Leonard. — Habla Elliot y nos giramos para mirarlo.
—¿Qué quiere decir con es