285. MÁS QUE CONFUNDIDA
CLÍO:
Elliot me arrebata de los brazos de Leo y me estrecha entre los suyos. Por muy extraño que parezca, me siento bien apoyada en su pecho. En ese momento aparece mi abuela.
—¿Elliot? —lo llama, mirándolo extrañada.
—¿Conoces a mi verdadero padre, abuela? —pregunto, sorprendida y asustada al mismo tiempo por la posibilidad de que ella también me esté mintiendo.
—¿Tu verdadero padre? ¿Qué quieres decir con eso, hija? —pregunta la abuela, mirando unas veces a Elliot y otras a mí.
Me su