Mundo de ficçãoIniciar sessãoMientras tanto, hablo con el piloto para saber cuánto tiempo falta aún para llegar. Por suerte, pudimos abordar el avión particular sin contratiempos y, al parecer, nadie se percató de que salimos de la mansión.
—Señor Leonard, en veinte minutos aterrizamos detrás de la mansión. Ya el señor David arregló para que los estén esperando —me responde el piloto de inmediato.—Muy bien, en cuanto






