181. NUESTRA FAMILIA
Mientras, en la empresa, ya hemos recorrido todos los estudios y comprobado que era verdad todo lo que me dijo Brayan. Las instalaciones son verdaderamente muy buenas para los proyectos que tenemos en mente.
—Mi hermano —me dice David, sentado en un sillón en el despacho que fuera de Brayan—, en verdad es tremendo negocio. Creo que, aunque nos ha dado el permiso de pagarle lo que queramos, vamos a traer un especialista para que la evalúe mañana y seremos justos.
—También lo creo —acepto