Mundo de ficçãoIniciar sessãoLa abracé una vez más, sintiendo que con cada paso que daba me acercaba un poco más a la vida que siempre soñé. La casa estaba llena de los sonidos de la risa de Alan y la voz cálida de Leonard, que lo guiaba mientras jugaban en la sala.
—Es cierto, abuela. Ayer me di cuenta de que solo a él he amado en mi vida —le confieso sinceramente. —Pues confía en ese amor que se tienen, y aun cuando pase a






