Mundo ficciónIniciar sesiónMe quedo de una pieza ante tan calurosa bienvenida. Le devuelvo el abrazo ante la mirada de Leonard, que sonríe complacido y se pone de pie para dirigirse a su escritorio.
—No es necesario, Clío. No los quiero para atrás —dice sonriente. No estoy entendiendo nada.Leonard continúa caminando hacia su escritorio con esa calma que a veces me ponía los nervios de punta, como si ya supiera exactamente lo que iba a pasar. David seguía






