Auren
El mensaje llegó envuelto en un pañuelo de seda, escondido entre los pliegues de mi vestido recién lavado. Mis dedos temblaron al desdoblar el papel amarillento, reconociendo la caligrafía de Mara, mi antigua doncella en la casa donde crecí. La tinta estaba corrida en algunas partes, como si hubiera sido escrita con prisa o entre lágrimas.
*"Mi señora Auren:*
*Lo que debo contaros no puede esperar más. El Rey, vuestro padre, ha enviado emisarios a las tierras del norte. Se rumorea que bus