Mundo de ficçãoIniciar sessãoEntre la vida y la muerte hay un espacio que se mide en latidos, no en minutos.
El cuerpo minúsculo del bebé cortó el aire en una parábola mortal. Alejandro no pensó, no calculó trayectorias ni probabilidades. Su cerebro reptiliano asumió el control mientras sus piernas se catapultaban hacia adelante, brazos extendidos como un receptor de fútbol americano en el último segundo del partido.
El mundo se movió en







