La fama de la "Colección de la Sombra" atrajo al Valle del Silencio una nueva oleada de visitantes que nada tenía que ver con el enoturismo habitual. Ya no venían solo sommeliers buscando el maridaje perfecto o parejas adineradas en busca de un fin de semana romántico. Ahora llegaban autobuses de estudiantes de Bellas Artes, críticos culturales de Nueva York y curiosos atraídos por la leyenda de la artista que pintó su propio infierno para encontrar el cielo.
La Hacienda Vargas, siempre un bast