Capítulo 122.
POV Valeria.
Creí que nada podía sorprenderme después de la boda. Había soñado con cada instante de ese día y, aun así, Armando había conseguido que fuera más perfecto de lo que imaginé. Pero no sabía que guardaba una sorpresa más, una que cambiaría el ritmo frenético de los días por un espacio donde solo existíamos él y yo.
—Empaca algo ligero —me dijo en la mañana, con esa sonrisa misteriosa que siempre me intriga.
—¿Ligero como para el campo o como para la playa? —pregunté, arqueando una cej