Capítulo 109.
Pov Armando.
El avión tocó tierra en Buenos Aires y sentí un nudo en el pecho. Llevaba días soñando con ese instante, con abrir la puerta de la mansión y encontrar a mis hijos corriendo hacia mí, con Valeria en la escalera, mirándome como solía hacerlo antes de que todo se rompiera. Había cumplido mi juramento: Maduro ya no existía. Pero la victoria no era completa. Carla había escapado. Y su sombra, más que nunca, me seguía hasta aquí.
Bajé del avión privado acompañado de Jeremías y Víctor. No