AURA.
Sigo caminando de un lado a otro. El suelo de mármol del ático está frío, pero yo siento que me quemo por dentro. No puedo dejar de pensar en esa foto.
—Es ella, Christopher. Tiene que ser Chloe —suelto, deteniéndome frente a él—. Me odia desde el primer día, siempre ha querido lo que yo tengo. Esa mujer es capaz de cualquier cosa con tal de verme hundida.
Christopher deja el vaso en la mesa y niega con la cabeza, manteniendo una calma que me desquicia.
—No es ella, Aura. Chloe no sabía q