CRHIS..
Mis ojos se clavan en los suyos, la máscara de frialdad se desmorona y solo queda la necesidad cruda.
—El precio puede ser demasiado caro, Aura —respondo, mi voz es un gruñido bajo y ronco. —Podrías perder tu carrera, tu reputación... todo. No sabes con quién estás jugando.
Ella sonríe, pero no con inocencia; es una sonrisa de depredadora. Su mano se mueve de mi pecho a mi cuello, sus dedos se enroscan en la nuca, atrayéndome con una fuerza insidiosa.
—Me arriesgo —su voz es un hilo ten