AURA.
El silencio que sigue a mi pregunta es un abismo helado. El aire se vuelve denso, casi irrespirable, y por un instante, me arrepiento de haber sido tan imprudente. La sombra de furia que vi antes en Christopher se transforma en algo más gélido, más sólido.
Observo cómo cada músculo de su rostro se tensa, cómo su mandíbula se bloquea y cómo sus ojos grises, oscurecidos por la luz tenue del salón, se vuelven duros como el basalto. Es como si todo en él, desde la punta de sus zapatos hasta e