CRHIS
Estoy en la zona de arriba de la discoteca, el nivel superior reservado y apartado, con vistas completas a la pista de baile. Mi amigo, Marcus, el dueño del sitio, ha preparado una mesa con la mejor vista para la inauguración.
A mi alrededor hay botellas de licor premium y varias mujeres, amigas de Marcus o, simplemente, "entretenimiento". Son hermosas, elegantes y saben que mi atención es más valiosa que su compañía.
Pero mi interés es nulo. Las miro sin verlas. La conversación sobre los