AURA.
—Ambos estamos buscando romper la jaula, aunque sea por unas horas. Usted es capaz de escaparse conmigo, Aura? De dejar la discoteca, dejar a su amiga con su flirt de traje blanco, y simplemente desaparecer por el resto de la noche.
La propuesta es absurda. Es imprudente. Es exactamente lo que mi sentido común me grita que no haga, y precisamente por eso, la adrenalina me sube por la garganta.
—¿Escaparnos a dónde, Thorne? ¿A un motel de mala muerte para hablar de la geopolítica de Christ