El sonido del cuerpo de Alessandro impactando contra las frías y oscuras aguas del canal portuario rasgó el aire como un latigazo. El eco de la caída se mezcló con el grito desgarrador de Vanesa, un alarido primitivo que rompió la penumbra del muelle abandonado.
Rowan Knight no lo pensó. No hubo cálculo corporativo, ni evaluación de riesgos, ni un solo segundo de duda. Su mente desterró al CEO multimillonario y dejó al descubierto únicamente al padre. Corriendo a una velocidad ciega, Rowan lleg