Las veinticuatro horas que Rowan me había dado transcurrieron como una eternidad.
No dormí. No comí. Solo caminé de un lado a otro de mi pequeño apartamento, repasando cada palabra de nuestra conversación en el despacho. Un matrimonio por contrato. Un año. Protección para Alessandro. Una oportunidad para descubrir si aquella noche había sido solo eso o el inicio de algo más.
Pero también era una trampa. Si aceptaba, me ataría a un hombre que apenas conocía. Si rechazaba, perdería la única oport