El sol de la mañana se filtraba a través de los árboles del jardín secreto, pintando el claro de tonos dorados y verdes. Las flores "Luna de Medianoche" se mecían suavemente con la brisa, y el perfume de mi madre llenaba el aire como un abrazo eterno.
Víctor y Luna estaban en el centro del jardín, con las manos entrelazadas y los ojos brillantes de emoción. La comunidad indígena los rodeaba, cantando y bailando en una celebración que honraba su compromiso con la tierra sagrada.
—¿Estás listo pa