Génesis
Nunca pensé que un lugar destinado a un nacimiento pudiera parecerse tanto a un santuario y a una trampa al mismo tiempo.
La torre del ala sur está lejos de todo.
No tan lejos como para sentirme arrancada del castillo, pero sí lo suficiente para que el ruido de la corte, los pasos de los consejeros y el perfume venenoso de Selene no lleguen hasta aquí con la misma fuerza. Se sube por una escalera estrecha, de piedra oscura, y a medida que una avanza el aire cambia. Huele a cera, a hierb