Cassian
Génesis lee algo en mi voz. Algo que no alcanzo a retirar a tiempo.
—Entonces sí podría pasar —susurra.
No respondo de inmediato.
Porque un rey puede decidir muchas cosas. Puede cerrar alianzas, ordenar ejecuciones, doblar voluntades. Pero no puede mirar a una mujer embarazada de su hijo y jurarle algo que todavía no controla.
—Sí —digo al final—. Podría pasar.
El vínculo se encoge un instante. No de dolor. De miedo.
De ella.
Y me mueve antes de pensarlo.
Doy el último paso que me separ