Génesis
El salón huele a raíz rota, piedra húmeda y miedo.
Todavía tengo a mi hija cerca. Ella es más independiente que Klaus. Eso es una de las cosas que más me duele y más me desconcierta a la vez: nacieron el mismo día, salieron del mismo cuerpo, y aun así él apenas empieza a caminar mientras ella se sostiene de pie junto a la cuna con la quietud extraña de una niña que parece haber vivido demasiado.
La miro y vuelvo a sentir el golpe.
Mi boca. Mis ojos. Mi cabello oscuro.
Y, sin embargo, no