Génesis
—Perfecto. Me trajiste aquí sin decirme la verdad, me embarazaste con tu hijo monstruo y ahora ni siquiera sabes en qué me estoy convirtiendo.
Helena da un respingo casi imperceptible.
Isolde cierra los ojos un segundo.
Cassian no se mueve.
Pero su voz baja medio tono cuando habla.
—Mide tus palabras.
—No.
Mi respuesta sale inmediata. Ardida.
—Estoy cansada de que todos aquí me miren como si fuera una incubadora con piernas. Me duele el cuerpo, me envenenan con líquidos raros y encima p