Cassian
La sangre humana sigue en su boca cuando Lucien desaparece entre los árboles.
La huelo.
Demasiado clara. Demasiado viva. Mezclada con barro, miedo ajeno y el temblor nuevo que le recorre a Génesis las manos aunque esté intentando sostenerse como si no acabara de cruzar una frontera de la que ninguno de los dos puede regresar.
La beso.
No por ternura.
No solo.
La beso porque necesito arrancarle de la boca el rastro del muchacho. Porque necesito comprobar que sigue aquí, que no la perdí e