Génesis
Despierto y sé de inmediato que Cassian no está en la cama.
No porque el sitio a mi lado esté vacío. Eso ya me ha pasado otras veces. Lo sé porque el vínculo no me llega desde cerca, tibio, medio dormido, sino desde una distancia corta y tensa. Está despierto. Pensando. Cerrado sobre algo que no quiere compartir todavía.
Abro los ojos despacio.
La habitación sigue a oscuras salvo por la luz baja del fuego. Mi hijo duerme en la cuna, o eso creo al principio, porque cuando me incorporo un