El ambiente dentro del consultorio del Dr. Hoddans se siente verdaderamente tenso y demasiado silencioso. El zumbido bajo del sistema de calefacción apenas logra disimular la incomodidad que flota en el aire. Kirsteen se encuentra sentada frente al escritorio, con la espalda recta y las manos apoyadas sobre sus rodillas, aunque sus dedos se tensan por momentos, dejando en claro el torbellino de emociones que se desata dentro de ella.
Por su parte, el Dr. Hoddans, un hombre de mediana edad, expr