Después del silencio casi sepulcral que se instala en los pasillos durante el periodo de exámenes, el ambiente después de estos es invariablemente el mismo. La última ronda de exámenes del semestre terminó hace dos horas, es por eso que en ese momento el ruido del comedor parece estar más vivo que nunca, y es que no hay un solo lugar del recinto que no esté lleno de charlas llenas de alivio, risas compartidas y el tintineo de bandejas y cubiertos. Sentada junto a su grupo, Siena se encuentra co