Pasaron dos años desde esa Navidad en la casa de Marta. Yo y Ramón nos habíamos casado — todos dijeron que éramos la pareja perfecta, que Ramón era el hombre de mi vida. Pero yo sabía que algo no estaba bien: Ramón llegaba tarde del trabajo, tenía secretos en su celular, siempre preguntaba por Adelaide aunque decía odiarla. Aún así, me hacía la desentendida — quería creer que era feliz, que la mentira de Ramón era la verdad.
Adelaide se había alejado completamente de la familia. Nadie le hablab