Capítulo 1: La Identidad del Silencio
El ambiente en el hospital era sepulcral. El hombre vendado seguía siendo un enigma de carne y gasas. Elena pasaba las noches sentada en el sillón de la habitación, observando cada movimiento de ese desconocido, tratando de encontrar en el ritmo de su respiración o en la forma de sus manos una señal que le devolviera a Adrián. Pero la duda era un ácido que carcomía su cordura: ¿estaba cuidando al héroe que la salvó o al monstruo que engendró a su hija?
El I