EL TRONO DE CRISTAL ROTO".
Capítulo 1: La invitada de piedra
Mi padre, Santiago Valenzuela, no cree en las casualidades, cree en los resultados. Por eso, cuando me citó en su biblioteca y me entregó una tarjeta de acceso genérica, supe que el aire estaba a punto de cambiar.
—Tu marido, Julián, dice que la sede sur es un reloj suizo —dijo papá, sin levantar la vista de sus papeles—. Pero los relojes suizos no pierden tres millones en "gastos de representación" en un trimestre. Ve allí. No como mi hija, no como su esposa.