El sol brillaba sobre Vólkermarkt, pero Kael notaba que su luz era aún más intensa después de su regreso desde el infierno. Junto a Lyra, caminaban por los callejones que antes le parecían grises y contaminados, ahora llenos de color y vida. La pieza de alma que había perdido seguía latiendo como un vacío en su pecho, pero el amor por su hermana y la paz que había encontrado en la redención lo ayudaban a llevar ese peso.
—¿Crees que todo volverá a ser normal? —preguntó Lyra, mirando a su alrede