Capítulo 10: El Brillo Eterno
Catorce años después de aquel día en el río Llobregat, Alejandro y yo estábamos nuevamente en la Patagonia, en el centro “El Último Amanecer”, para celebrar su quinto aniversario. El sol amanecía sobre el lago Argentino, teñiendo las aguas de oro y rosa, mientras el glaciar Perito Moreno despedía destellos azulados que parecían hablar de tiempo y resistencia. El aire estaba fresco y limpio, cargado del aroma de tomillo patagónico y jazmín resistente que habíamos plantado en el huerto comunitario