El primer día de primavera llegó con un sol brillante y un aire fresco lleno del aroma de flores y tierra húmeda. Todo el valle estaba decorado con telas de colores, flores y luces, y miembros de docenas de manadas habían venido para celebrar la boda de Kael y Elara.
Elara se vistió con un vestido blanco de encaje y seda, adornado con flores silvestres que sus amigas omegas habían recogido especialmente para ella. Su madre biológica —que había huido de la manada Bloodclaw años antes para escapa