Pasaron tres meses, y Elara se había integrado completamente en la manada Shadowmoon. Había aprendido a cuidar las granjas, a reconocer las hierbas medicinales y a defenderse con técnicas de lucha que los Beta le enseñaban. Kael la ayudaba en todo, y aunque no habían formalizado su apareamiento, todos sabían que eran para el otro.
Un día, mientras estaba recogiendo hierbas en el bosque con sus amigas omega Lena y Mara, sintió un cambio en el aire. El aroma de la manada Bloodclaw invadió sus sen